// Guía básica para ser un lector beta
¡Hola, letritas hermosas!
Ya hemos hablado antes sobre cómo pulimos nuestros propios textos, pero no vamos a negar en este blog que la ayuda externa es importantísima. En esta ocasión, no obstante, no voy a hablar sobre conseguir la ayuda ¡seremos la ayuda! En caso de que estén interesados en ser lectores beta (beta reader / lector de prueba), esta entrada les podrá ser de utilidad. Y, si ya son betas, bien pueden obtener una perspectiva más o añadir más consejos desde su experiencia en la sección de comentarios (o enviarme un mensaje con cosas que consideren necesarias, claro que los publicaré aquí con su respectivo crédito).
Ahora sí, vamos a ello.
Comenté en Consejos para lectores beta varios puntos sobre las áreas que maneja un beta, cosa que retomaré aquí porque me parece pertinente:
>> Personajes: ayuda a diseñar una personalidad y características únicas para cada personaje en pos de evitar que: este sea plano, se convierta en "Mary Sue" o "Gary Stu" o en el peor de los casos, que sea el personaje quien controle la historia. El beta en este caso estará al tanto de cómo se desenvuelven los personajes dentro de la historia para cerciorarse de que las acciones del mismo concuerden con su personalidad y con la trama.
>> Ortografía: es quien corrige las faltas sintácticas, morfológicas y gramaticales: faltas ortográficas; así como los "dedazos" (errores de escritura de una palabra, oración o repeticiones que pasaron desapercibidas).
>> Trama: ayuda a construir el argumento de la historia haciendo que las ideas del autor se conviertan en acciones y que tengan una conexión lógica entre sí para responder todos los "qué, por qué, dónde, cuándo y cómo" de cada acción. Pule el estilo de narración de su asesorado, se preocupa de que el autor cree una historia atractiva con una trama verosímil y fluida, así como detecta huecos argumentales y los hace saber al escritor.
*** Temáticas: este punto es sobre los lectores betas en sí. Tenemos el derecho como lectores de prueba a escoger ayudar dependiendo de nuestro enfoque (las áreas que mencioné arriba) y de los géneros literarios o tópicos planteados. Si no nos gusta betear terror, que si sólo romántica, que trama sí y ortografía no, que si todo género siempre y cuando no tenga personajes con X condición, que si sólo cuentos o que novelas hasta 300 páginas, etc.
Ahora bien, ya conocemos las áreas en las que podemos echar una manos, pero ¿de qué manera echamos una mano? y ¿qué herramientas utilizamos?
A la hora de betear realizamos una lectura objetiva, no estamos en tiempo de ocio. Podemos disfrutar de la lectura, sí, pero tenemos que concentrarnos en nuestro objetivo: reconocer aciertos y desaciertos. Los lectores beta somos público de prueba y críticos, críticos constructivos. Acompañamos al escritor en su proceso de escritura (construcción de la obra en proceso) o bien, en su fase final (correcciones y revisiones).
No hace falta ser un filólogo o haber estudiado literatura como carrera para ser lector beta (pero sí que ayuda montones), eso por cuestión de que, como dije, somos público prueba. Para realizar este tipo de servicios de corrección y revisión de manera profesional (con dinerito de por medio, pues) el conocimiento será más avanzado, ya sea por medio de estudios o la propia experiencia. Sin embargo, es fundamental no dejarse de informar ni de construirse el criterio literario.
Lo mejor es realizar una lectura tranquila y por partes. De capítulo en capítulo o de relato en relato. Hay personas que necesitan dar una lectura general para luego buscar los detalles; yo soy del tipo que si ve un detalle a la primera lo remarco y después doy un repaso general. Es simplemente un tema de comodidad a la hora de realizar una revisión. Controlar los tiempos u horarios para revisar un proyecto también entra en este punto, pues debe haber previa comunicación entre el lector beta y el escritor sobre cuánto tardarán aproximadamente en cada revisión.
El lenguaje utilizado por el lector beta bien puede ser por completo formal o informal, dependiendo de su relación con el asesorado o su manera de trabajar. Por ejemplo, he conocido personas que deciden ser estrictamente formales en sus comentarios y al final dan una reseña general de la obra o capítulo. En mi caso, los detalles técnicos los doy con seriedad, haciendo preguntas, comentando una impresión sobre algo que me confunde, pero de vez en cuando comento un chiste o coloco un meme reacción, así como cumplidos sobre cosas que han salido muy bien.
A los betas serios y a mí nos funcionan a cada uno porque cada quién es diferente y entablamos diálogo con el autor, el cual decidirá si desea seguir la formalidad o le gusta que reaccionen a su obra con gracia. Eso sí, la informalidad controlada, tampoco es como que se nos olvide que no estamos entre amigos hablando con el más fino catálogo de regionalismos o vulgaridades.
Para continuar, voy a hablar un poco sobre la parte técnica de la revisión. Los programas que yo manejo son Word y Drive, así que detallaré sobre estos dos.
En la barra de herramientas de Word hay una sección llamada "Revisar". Allí existe la opción "Control de cambios" que con un clic en el botón se activa una modalidad de sugerencias: todo cambio que se haga será marcado en rojo y detallado de manera que se vean los cambios y correcciones sugeridas. Los autores sólo necesitan dar clic derecho y pueden aceptar o no la modificación; o automáticamente en la misma barra de herramientas justo al lado del control de cambios pueden ir aceptando o no, así como revisar los comentarios. Volver a darle clic al Control de cambios retorna la edición a la común.
Yo aconsejo renombrar el archivo añadiendo un "COMENTARIOS" / "REVISADO". Esto para tener un orden, pues guardo los proyectos largos cada parte de la historia en revisión (con el fin de poder revisarlos después y refrescar memoria mientras avanza el proyecto o surgen preguntas en capítulos posteriores).
He aquí un ejemplo de cómo se puede ver el Word (no se preocupen, este librito es mío y no estoy exponiendo a nadie).
Sucede algo similar en Drive de Google. Allí la pestaña "Modo de sugerencias" está al final de la barra de herramientas del lado derecho. Normalmente aparece por defecto el "Modo de edición" (o sea, el formato habitual para escribir en el archivo), darle clic a ese lápiz despliega las opciones para colocarse en sugerencias y así el documento también marcará cada cambio para ser aceptado o no. En este formato el color de edición de sugerencias es verde y también se observa el cambio propuesto.
En Drive (Google) y OneDrive (Word/Outlook) la función de compartir archivo permite restringir que los invitados al archivo editen el texto tal cual, y puedan nada más hacer comentarios y sugerencias.
Cabe añadir, no es necesario el modo de sugerencias o control de cambios para colocar comentarios en cualquiera de los dos programas. Estos también pueden utilizarlos para indicarle al asesorado faltas de ortografía (hay quienes sólo subrayan en vez de corregir) y claramente para decir sugerencias de redacción o recalcar fallas de trama/ personajes/ etc.
Como ven, realmente no es tan complicado como a veces parece. La cuestión es agarrarle el toque y no dejar de aprender. De hecho, les dejaré algunas preguntas para tomar en cuenta a la hora de generar un criterio sobre una obra en revisión:
>> ¿Provoca sentimientos?
>> ¿Qué sentimientos provoca comparados a los que parece querer dar el texto o ha expresado el autor?
>> ¿El comportamiento de los personajes se mantiene constante y verosímil con su personalidad y situaciones vividas?
>> ¿Los dilemas morales de los personajes son lógicos con su mundo y personalidad?
>> ¿El ritmo es dinámico, se estanca, parece inconstante?
>> ¿Ocurren cosas, está avanzando la historia contada?
>> ¿Hay algo que no encaja respecto a los personajes o la trama?
>> ¿Es el plan ser poco o muy descriptivo y permanece en proporciones adecuadas durante todo el texto?
>> ¿El tono es adecuado con las situaciones o género de la obra?
>> ¿El estilo de escritura se mantiene en toda la obra?
>> ¿El vocabulario utilizado es acorde a las narraciones y temas tratados?
>> ¿Es posible entender lo que dicen los personajes y comprender cómo hablan y sienten a través de sus diálogos?
>> ¿Cuáles son los puntos fuertes de la obra?
>> ¿Cuáles son los puntos débiles?
Recuerden que estos son aspectos generales. Si su escritor les pide un único tipo de opinión, ustedes deben proporcionarle esa opinión. Otros puntos sugeridos pueden hacerlo de manera breve, claro, aunque siempre acorde al tipo de obra y autor y que este sepa que ustedes sólo quieren que la obra mejore. Si el autor no accede y pide que no se le den opiniones extras, hagan caso y no se metan en problemas por insistir demasiado, pues hay quienes se niegan a recibir ayuda o les cuesta más recibir críticas. No es el grueso de los autores, pero a veces pasa.
Por último, pero no menos importante: ¿Dónde conseguir escritores que deseen nuestros servicios? Existen grupos literarios que suelen ofrecer este servicio por redes sociales. Plataformas como Wattpad poseen grupos muy grandes o comunidades en Facebook, Twitter e Instagram (e incluso en Telegram y Whatsapp, así como blogs y foros). Meterse a estos nichos literarios de fanfics u obras originales resulta enriquecedor y hace más fácil la tarea de encontrar asesores o a quién asesorar.
No se extrañen si los escritores comparten sus archivos de diferente manera. Cada quién tiene su forma de trabajar y como lectores de prueba tenemos que saber comunicarnos con nuestros asesorados. Ellos pueden enviar un pantallazo del texto (no es lo común, pero me pasó una vez), pasar en Word los capítulos de la novela para revisar uno por uno o más bien todo junto, otros comparten acceso al Drive ya sea con libertad de edición o con modalidad de comentaristas. Los medios para intercambiar archivos incluyen el correo electrónico, la nube, whatsapp, telegram y discord.
Última consideración: Tengan muchísimo cuidado sobre con quién hablan sobre sus beteos. Siendo precavidos evitamos filtraciones, spoilers y opiniones adelantadas en público. Los autores confían en nosotros, no destruyamos eso porque nos gana la emoción de la historia o el orgullo por sus logros.
Dicho todo esto, sólo me queda preguntar ¿ustedes qué otros consejos añadirían o pedirían respecto a convertirse en lectores betas? Los leo atentamente en los comentarios y les deseo muchas bendiciones si desean emprender en esta clase de proyectos.
Atentamente, una beta de por ahí, ¡chao!
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